1) El secreto de la piel
Los cambios en el color de la piel están influenciados principalmente por los tres factores siguientes.
1. El contenido y la distribución de diversos pigmentos en la piel afectan a la eumelanina: este es el pigmento principal que determina la intensidad del color de la piel, y su concentración afecta directamente la luminosidad del tono. En las personas de raza negra, los gránulos de melanina son grandes y están densamente distribuidos; en las personas asiáticas y caucásicas, son más pequeños y están más dispersos. Feomelanina: proporciona a la piel un tono entre amarillo y rojo. Su contenido y distribución determinan los tonos cálidos y fríos del color de la piel; por ejemplo, las personas asiáticas suelen tener un mayor contenido de melanina marrón. Carotenoides y flavonoides: Son pigmentos exógenos derivados de la dieta, como zanahorias, calabazas y otros alimentos ricos en betacaroteno, que pueden aportar un tono entre amarillo y naranja a la piel.
2. El contenido de hemoglobina en la sangre de la piel se denomina oxihemoglobina. La oxihemoglobina, de color rojo brillante y abundante en la piel, le da un aspecto más vibrante y saludable. La desoxihemoglobina, la hemoglobina no oxigenada, se presenta de color rojo oscuro o morado, y cuando su concentración en sangre es alta, la piel puede verse pálida.
3. Además de otros factores, el color de la piel también se ve influenciado por la circulación sanguínea, el estrés oxidativo, los niveles hormonales y factores ambientales como la exposición a los rayos UV. Por ejemplo, la radiación ultravioleta estimula los melanocitos para que produzcan más melanina y así proteger la piel del daño.
2) El secreto de la pigmentación
Las manchas, conocidas médicamente como lesiones pigmentarias, son un fenómeno de oscurecimiento localizado del color de la piel. Pueden tener diferentes formas, tamaños y colores, y tener diversos orígenes.
Las manchas se pueden dividir aproximadamente en los siguientes tipos:
Pecas: manchas marrones generalmente pequeñas, bien definidas y de color claro que aparecen principalmente en la cara y otras áreas de la piel frecuentemente expuestas a la luz solar.
Manchas solares o manchas de la edad: estas manchas son grandes, su color varía del marrón al negro y se encuentran comúnmente en la cara, las manos y otras áreas de personas de mediana edad y mayores que han estado expuestas a la luz solar durante mucho tiempo.
El melasma, también conocido como “manchas del embarazo”, generalmente se presenta como manchas simétricas de color marrón oscuro en la cara que están asociadas con cambios en los niveles hormonales.
Hiperpigmentación postinflamatoria (HPI): es una pigmentación que se forma debido a una mayor deposición de pigmento después de una inflamación, que se observa comúnmente después de que el acné o algún daño en la piel haya sanado.
Los factores genéticos contribuyen a la formación de la pigmentación: ciertos tipos de pigmentación, como las pecas, tienen una clara predisposición genética familiar. Exposición a la radiación ultravioleta: la radiación ultravioleta es la principal causa de diversas pigmentaciones, especialmente manchas solares y melasma. Niveles hormonales: el embarazo, los anticonceptivos o los trastornos endocrinos pueden causar cambios en los niveles hormonales, lo que lleva al desarrollo de melasma. Inflamación: cualquier factor que cause inflamación de la piel, como acné, traumatismos o reacciones alérgicas, puede desencadenar pigmentación postinflamatoria. Efectos secundarios de los medicamentos: algunos medicamentos, como ciertos antipalúdicos y quimioterapia, pueden causar deposición de pigmento. Color de la piel: las personas con tonos de piel más oscuros son más propensas a la pigmentación excesiva.
Hora de publicación: 12 de diciembre de 2024